Cada segundo martes de febrero se celebra el Día de Internet Seguro, una iniciativa coordinada a nivel mundial por la red Insafe/INHOPE y respaldada por la Comisión Europea. Más allá de la efeméride, la fecha pone de relieve una realidad cada vez más clara: la ciberseguridad ha dejado de ser un elemento técnico para convertirse en un factor estructural de competitividad económica.
Hoy, proteger entornos digitales ya no es solo una cuestión de cumplimiento normativo o mitigación de riesgos. Es una decisión estratégica que impacta directamente en la capacidad del sector tecnológico para escalar, atraer inversión, generar confianza y competir en mercados cada vez más exigentes. En el sector tecnológico valenciano, startups especializadas en ciberseguridad están demostrando que innovación y protección no solo son compatibles, sino inseparables.
Nuevos riesgos digitales en un entorno tecnológico cada vez más complejo
La aceleración de la digitalización está ampliando de forma significativa la superficie de ataque para empresas, instituciones y usuarios. La gestión de la identidad digital, la evolución hacia modelos Web3, el crecimiento del Internet de las Cosas o la consolidación del trabajo remoto están redefiniendo el mapa de riesgos al que se enfrenta el sector tecnológico.
Francisco Carriedo, CEO de MessengerSell, señala que en los próximos años “todo lo relacionado con el robo de identidad y las nuevas amenazas vinculadas a la Web 3.0 será uno de los principales desafíos”. A este escenario se suma el avance de tecnologías capaces de generar contenidos sintéticos cada vez más sofisticados. Para Fran Villalba, fundador y CEO de Internxt, “los deepfakes y la generación de contenido mediante inteligencia artificial están creando nuevas formas de ingeniería social que dificultan la verificación de la autenticidad de la información”.
Estos riesgos no afectan por igual a todos los segmentos del sector, pero ninguno queda al margen. En ámbitos altamente digitalizados como la restauración, con un uso intensivo de plataformas en la nube, APIs y datos personales, la exposición a ataques aumenta y obliga a integrar la seguridad digital como un componente central del modelo de negocio.
Security by design: cuando la seguridad se convierte en ventaja competitiva
Ante este contexto, las empresas tecnológicas más avanzadas han abandonado los enfoques reactivos. La ciberseguridad ya no se añade al final del desarrollo, sino que se integra desde el diseño del producto.
En Scanify, como explica su CEO Ahmed Sherif, “la ciberseguridad forma parte del diseño del producto desde el inicio”. Aplicando principios de security by design y privacy by design, la compañía garantiza que cada interacción digital, desde el escaneo de un código QR hasta la confirmación de un pedido, se realice de forma segura, sin comprometer la experiencia de uso.
Una filosofía compartida por Internxt, que ha construido su propuesta sobre un modelo de cifrado extremo a extremo y cero conocimiento. “Cada archivo se cifra de forma que ni siquiera nuestros servidores pueden acceder al contenido”, señala Villalba, reforzando la idea de que la protección del usuario no debe depender de configuraciones complejas ni de decisiones posteriores.
Este enfoque no solo reduce riesgos, sino que mejora la eficiencia operativa y refuerza la confianza del mercado. En un sector tecnológico cada vez más competitivo, integrar la seguridad desde el diseño se ha convertido en un elemento diferenciador clave.
Proteger mejor sin añadir fricción al negocio
La proliferación de soluciones de ciberseguridad ha elevado el nivel tecnológico del mercado, pero también ha incrementado la complejidad. Hoy, la verdadera diferenciación no pasa por añadir más capas técnicas, sino por proteger mejor sin penalizar la operativa ni la experiencia de usuario.
Scanify ha hecho de esta premisa uno de sus principales valores diferenciales, apostando por comunicaciones cifradas y controles de acceso estrictos que no interfieren en el día a día de restaurantes y clientes. En la misma línea, Internxt combina privacidad total y usabilidad para competir directamente con grandes plataformas tecnológicas globales.
Desde MessengerSell, el foco está en democratizar tecnologías avanzadas. “Hemos conseguido hacer asequible un nivel de seguridad que antes solo estaba al alcance de bancos o grandes corporaciones”, explica Carriedo. Su solución actúa directamente sobre una de las principales superficies de ataque actuales, la capa web, reduciendo de forma significativa amenazas como el cross-site scripting o el click-hijacking.
Más allá de la prevención de incidentes, estas propuestas refuerzan la resiliencia del tejido tecnológico, permitiendo a las empresas anticiparse a ataques, responder con mayor rapidez y minimizar su impacto económico y reputacional.
Inteligencia artificial y criptografía: potencia, contexto y límites
La inteligencia artificial y la criptografía avanzada están desempeñando un papel cada vez más relevante en la protección de entornos digitales. Bien aplicadas, permiten detectar comportamientos anómalos, automatizar respuestas y mejorar la fiabilidad de los sistemas tecnológicos.
Sin embargo, no existen soluciones milagro. En palabras de Lucas Gasaro, cofundador de CyVerse Consulting, “la tecnología solo aporta valor cuando existe una base sólida de gobierno, inventario de activos y gestión de riesgos”. Antes de hablar de herramientas, resulta imprescindible entender qué proteger, por qué y en qué orden.
Este enfoque pragmático es clave para evitar una falsa sensación de seguridad y construir estrategias alineadas con los objetivos de negocio y sostenibles en el tiempo.
El sector tecnológico valenciano como activo estratégico
El entorno en el que nacen y crecen estas startups influye directamente en su forma de abordar la ciberseguridad. El sector tecnológico valenciano se caracteriza por su cercanía al tejido empresarial, su capacidad de colaboración y su orientación a soluciones aplicables en contextos reales.
Para Ahmed Sherif, formar parte de este sector ha supuesto “crecer en un entorno colaborativo, con acceso a talento, partners y un tejido empresarial que apuesta por una innovación digital segura”. Lucas Gasaro destaca que trabajar cerca de pymes e industria “obliga a ser prácticos y a huir del discurso teórico”, mientras que Fran Villalba subraya que esta red de talento, centros de I+D y cooperación “acelera el desarrollo de soluciones de seguridad y refuerza la competitividad del territorio”.
Esta combinación de innovación aplicada, cercanía al mercado y visión estratégica convierte al sector tecnológico valenciano en un entorno especialmente preparado para competir en la economía digital europea.
Ciberseguridad, confianza y crecimiento sostenible
Situar la ciberseguridad como eje estratégico no solo protege sistemas y datos. Construye confianza, refuerza la competitividad y habilita un crecimiento sostenible del sector tecnológico.
Desde Valencia, las startups especializadas en seguridad digital están demostrando que es posible anticipar riesgos globales y ofrecer respuestas ágiles, éticas y eficaces. No solo desarrollan tecnología puntera: contribuyen activamente a consolidar un sector tecnológico más robusto, competitivo y preparado para el futuro.



