Carolina Benguigui, CEO de Kleo, comparte su visión sobre uno de los principales retos para cualquier startup: acceder a la financiación adecuada en cada etapa de crecimiento. En esta entrevista, analiza los errores más habituales al buscar capital, cómo combinar financiación pública, privada y bancaria, y qué necesita una startup para estar realmente preparada para escalar.
También explica qué ha llevado a Kleo a incorporarse como supporter de Startup Valencia y qué oportunidades identifica dentro del ecosistema emprendedor valenciano.
¿Cómo surgió la idea de Kleo y qué barreras detectasteis en el acceso a financiación que os llevaron a desarrollar vuestra plataforma?
La idea de Kleo nace de haberlo vivido en primera persona durante los últimos años trabajando como CFO externo para bastantes empresas. Ahí te das cuenta de una necesidad que es un auténtico dolor de cabeza para los fundadores: las empresas sencillamente no saben dónde buscar financiación. El mercado es un laberinto. Además, todo el proceso tradicional está carcomido por la burocracia, es opaco y consume un tiempo precioso que los emprendedores deberían dedicar a su negocio. Vimos claramente que hacía falta simplificar todo eso, desenredar los procesos y democratizar el acceso al dinero para que dejar de buscar a ciegas fuera una realidad.
¿Cómo funciona vuestro modelo y qué ventajas ofrece frente a la búsqueda tradicional de financiación?
Nosotros apostamos por un enfoque de financiación 360º. Por un lado, tenemos la plataforma y un producto basado en Smart Matching que recomienda las líneas de forma personalizada y a medida para cada empresa según su momento. Pero la clave no es solo la tecnología: aunque todo pasa y se gestiona en la plataforma, nosotros no perdemos el contacto humano. Para cualquier duda o problema, el equipo está siempre ahí pendiente y acompañándote. La diferencia frente a la vía tradicional es abismal porque agilizamos los tiempos, te damos una visión global de lo que realmente encaja contigo y te quitamos de encima la soledad y la fricción del proceso.
Desde vuestra experiencia, ¿cuáles son los principales errores que cometen las startups a la hora de buscar financiación y qué deberían tener en cuenta antes de iniciar este proceso?
El fallo más típico es empezar a buscar tarde, cuando ya estás ahogado y sin caja, lo que te quita toda la fuerza negociadora. Otro error muy común es salir a tocar puertas sin tener claro qué tipo de instrumento financiero es el que de verdad necesitas. Antes de lanzarte a la aventura, tienes que tener los números muy limpios, la contabilidad al día, un runway real calculado y saber exactamente para qué hitos vas a usar cada euro que entre en casa.
¿Qué aspectos debería trabajar una startup para estar realmente preparada para captar financiación y mejorar sus posibilidades de éxito?
Lo primero es entender que hay diferentes instrumentos de financiación en el mercado y que cada uno exige una preparación distinta. Más allá de tener un buen producto, una startup tiene que trabajar en demostrar que hay un modelo de negocio validado y con tracción real. Los inversores o las entidades financieras buscan números coherentes, proyecciones realistas y que el equipo directivo entienda perfectamente sus métricas clave, como el coste de adquisición o el valor de vida del cliente. Y, por supuesto, saber contarlo de forma sencilla y directa.
Kleo trabaja con financiación pública, privada y bancaria. ¿Cómo puede una startup diseñar una estrategia que combine estas distintas vías sin depender excesivamente de una única fuente de capital?
La clave es la diversificación y entender los tiempos de cada vía. No puedes depender solo de una fuente porque te juegas el cuello si las cosas se tuercen. La financiación pública es fantástica en fases tempranas para no diluirte, la banca y la deuda encajan mejor cuando ya tienes tracción y activos que respalden, y el capital privado te aporta smart money cuando buscas un crecimiento acelerado. Diseñar una buena estrategia significa encajar los tiempos de solicitud de cada una con tus necesidades de caja para que se complementen de manera natural
¿Cómo cambian las necesidades de financiación de una startup a medida que escala y qué señales indican que ha llegado el momento de buscar nuevas vías de capital?
Evolucionan de manera muy lógica. Al principio estás en modo supervivencia y validación, tirando de recursos propios, amigos, familia o ayudas públicas. Cuando empiezas a escalar, el foco cambia radicalmente a expansión comercial e internacionalización, y ahí es cuando necesitas inyecciones de capital mucho mayores o deuda estructurada. La señal más clara de que te toca buscar nuevas vías es cuando tu crecimiento se frena únicamente por falta de liquidez para seguir contratando o empujando el negocio, o cuando ves que el runway baja de los seis o nueve meses y necesitas oxígeno.
Ahora os incorporáis como supporter de Startup Valencia. ¿Qué os ha llevado a dar este paso y qué oportunidades de colaboración esperáis encontrar dentro de su comunidad?
Dimos el paso porque Valencia tiene de los ecosistemas de emprendedores más importantes, con muchísimo talento y con unas ganas enormes de hacer cosas, y nosotros queríamos estar ahí en el día a día apoyando a los emprendedores. Para nosotros, unirnos a Startup Valencia como supporters es una forma natural de estar cerca de la comunidad, entender de primera mano sus necesidades de financiación y aportar nuestra experiencia para que ninguna buena idea se quede sin escalar por falta de un buen acompañamiento financiero.
Valencia cuenta con un ecosistema emprendedor cada vez más conectado con la inversión y los mercados internacionales. Desde vuestra experiencia, ¿qué fortalezas tiene para atraer financiación y qué puede seguir mejorando para facilitar que sus startups crezcan y escalen?
Valencia tiene fortalezas brutales, una calidad de vida increíble que atrae y fideliza talento internacional de primer nivel, una comunidad muy unida y colaborativa, y una red de instituciones y asociaciones como Startup Valencia que empuja muchísimo. Pero para seguir escalando y mejorando, todavía nos falta consolidar una red más potente de inversores especializados en fases más maduras de growth, y lograr que las grandes empresas tradicionales de la región apuesten más por la inversión corporativa en startups. Si seguimos simplificando los trámites y abriendo esas puertas a la inversión avanzada, el despegue ya será imparable.



