VDS Early Bird Tickets 50% Off

A medida que las ciudades de todo el mundo afrontan desafíos cada vez más complejos, desde la resiliencia climática y la transformación digital hasta la atracción de talento y el crecimiento urbano sostenible, la innovación se ha convertido en un factor determinante para construir el futuro de la vida urbana. Más allá de adoptar nuevas tecnologías, el verdadero reto consiste en crear entornos donde administraciones públicas, startups, empresas y ciudadanos colaboren para desarrollar soluciones con un impacto tangible. Pocas ciudades europeas representan esta visión tan claramente como Tallinn, reconocida como una de las capitales digitales más avanzadas de Europa y referente por su modelo de innovación basado en la apertura, la colaboración y la voluntad de experimentar.

En el centro de esta estrategia se encuentra Mark E. Talivere, Head of Innovation en la City of Tallinn, quien trabaja para fortalecer la colaboración entre el sector público y el ecosistema emprendedor, contribuyendo a posicionar Tallinn como un referente internacional en innovación urbana. En esta entrevista comparte por qué las ciudades deben estar dispuestas a asumir riesgos y aprender de los errores, reflexiona sobre el papel de las startups en la construcción de entornos urbanos más resilientes y explica cómo iniciativas como el hackathon City Resilience Hack y VDS están impulsando la próxima generación de ecosistemas europeos de innovación tecnológica.

 

Tallinn suele considerarse una de las ciudades digitales más avanzadas de Europa. ¿Cuál ha sido la clave para convertir esa reputación en un impacto real para los ciudadanos?

En primer lugar, no somos muchos en Tallinn. Es una ciudad relativamente pequeña y Estonia también es un país pequeño. Durante los últimos 30 años, nuestra mentalidad ha sido muy clara: no nos queda otra opción que pensar en global. Probamos las ideas a nivel local y después analizamos cómo pueden escalar internacionalmente.

En Tallinn hemos integrado esa misma mentalidad en la forma en que trabajamos con empresas e innovadores. Toda idea, y toda empresa que aporte algo innovador, merece ser puesta a prueba. Esto nos ha dado una posición única. Las empresas locales no ven a la ciudad únicamente como una administración pública, sino como un socio de innovación ágil y honesto, capaz de asumir responsabilidades, escalar soluciones e integrarlas dentro de la ciudad.

Otro factor clave es nuestro entorno empresarial, que es muy favorable desde el punto de vista digital. En Estonia, y en Tallinn, puedes crear una empresa en cuestión de minutos. Esto ha atraído mucha atención desde fuera de Europa. Por ejemplo, empresas de Corea del Sur ven Estonia y Tallinn como su primer punto de entrada para acceder al mercado europeo y probar sus primeras soluciones innovadoras.

Aquí pueden encontrar clientes potenciales, validar sus soluciones con usuarios finales y posteriormente expandirse al resto de Europa. En definitiva, no somos solo una ciudad que gobierna y recauda impuestos. Ayudamos a innovadores y empresas a desarrollar todo su potencial porque, de nuevo, no somos muchos.

 

A través de iniciativas como el hackathon City Resilience Hack, Tallinn y Valencia han demostrado cómo las ciudades europeas pueden colaborar para afrontar retos urbanos. ¿Qué pueden aprender unas ciudades de otras a la hora de construir ecosistemas tecnológicos más sólidos, atraer talento y convertir la innovación en un impacto real?

No estamos aquí solo para participar. Estamos aquí para liderar. No esperamos pasivamente a que las cosas sucedan; queremos ser pioneros de la innovación. Y no se trata solo de decirlo, sino de hacerlo realidad.

El año pasado tuvimos una oportunidad extraordinaria de colaborar con la ciudad de Valencia en un hackathon, y hemos seguido construyendo sobre esa experiencia. Ahora podemos anunciar que cinco ciudades van a organizar conjuntamente un hackathon, algo realmente único.

Lo que otras ciudades pueden aprender de esto es muy sencillo: empezar a hacerlo. La cuestión es si estás dispuesto a asumir riesgos, si estás dispuesto a cometer errores y si estás dispuesto a recoger los frutos después. Todo el mundo quiere los resultados, por supuesto, pero no todo el mundo está preparado para dar los dos primeros pasos.

En Tallinn puedo decir con total confianza que nosotros sí lo estamos. Además, somos muy transparentes. Abrimos nuestra ciudad, nuestros corazones y nuestra forma de pensar. Hablamos de nuestros errores y también de nuestros éxitos. Eso es algo que otras ciudades pueden aprender de nosotros.

 

¿Qué papel deberían desempeñar las startups para ayudar a las ciudades a ser más resilientes, sostenibles y preparadas para los retos del futuro?

Las startups tienen una oportunidad única. Como mencionaba antes, ver a cinco ciudades colaborando en un mismo hackathon es algo que nunca había visto.

Para las startups, este tipo de iniciativas representa la oportunidad de aprender a trabajar directamente con un cliente final. Una cosa es permanecer en una sala desarrollando un producto de forma interna. Otra muy distinta es salir al mercado, crear un prototipo que funcione razonablemente bien y empezar a enseñárselo a todo el mundo.

Lo que Tallinn ofrece a estas empresas es una plataforma. Podemos decirles: nosotros ponemos a vuestra disposición Tallinn y otras cuatro ciudades donde podéis mostrar vuestro prototipo, pero ahora os corresponde aportar el otro 50 %. Nosotros no podemos desarrollar el producto por vosotros. Tiene que ser un esfuerzo colaborativo.

Las startups pueden aprender a desarrollar productos junto a los usuarios finales de una forma rápida y práctica. En un hackathon, 48 horas pasan muy deprisa. Pero si consigues tener éxito, el valor está ahí.

 

VDS, el evento internacional de innovación tecnológica organizado por Startup Valencia, celebrará su novena edición los días 21 y 22 de octubre en la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia, reuniendo a miles de startups, inversores, corporaciones e instituciones de más de 120 países. ¿Por qué son importantes plataformas como VDS para ciudades como Tallinn?

VDS es una de las mejores cumbres, ferias y eventos a los que asistir.

Para Tallinn, lo que buscamos es compartir la misma mentalidad. Buscamos ciudades que tengan tanta hambre como nosotros: hambre de innovación, de nuevas tecnologías y de ir más allá de los tradicionales intercambios institucionales. Queremos colaborar con ciudades que deseen trabajar conjuntamente y desarrollar soluciones de forma compartida.

VDS representa un paso más en nuestro camino de colaboración y es un evento extraordinario. Estoy convencido de que tanto Tallinn, como las empresas que llegan desde nuestra ciudad y las compañías de todo el mundo, pueden comprobar la verdadera apertura de Valencia, su ambición y su voluntad de crear oportunidades.

Eso es lo que representa VDS: un lugar donde encontrar oportunidades reales.

 

Si tuvieras que dar un consejo a una ciudad que quiera ser más innovadora, ¿por dónde debería empezar?

Una ciudad que quiera ser más innovadora debe empezar por sí misma. Debe mirarse profundamente y preguntarse: ¿estamos preparados para trabajar largas jornadas? ¿Estamos preparados para golpearnos contra la pared una y otra vez? ¿Estamos preparados para recibir cincuenta respuestas negativas? ¿Estamos preparados para fracasar?

Si la respuesta a todas esas preguntas es sí, entonces podéis empezar a desarrollar programas innovadores. Pero si la respuesta a cualquiera de ellas es no, quizá convertirse en una ciudad innovadora no sea el camino adecuado.

El fracaso puede ser devastador y puede que los ciudadanos nunca te lo perdonen. Afortunadamente, Tallinn tiene una mentalidad muy abierta. Somos una ciudad tecnológicamente avanzada y nuestros ciudadanos esperan que innovemos constantemente y que probemos cosas nuevas. Incluso nos permiten fracasar un poco.

Share