Valencia ha dado un paso decisivo para consolidarse como un hub de referencia para la industria de los eSports. O, según se mire, ha hecho ‘reset’, pues la tradición con el entretenimiento digital en la ciudad se remonta a principios de los 2000 con la mítica Campus Party, que reunió durante años a miles de jóvenes en torno al videojuego y la tecnología.
Dos décadas después, el fenómeno ha madurado. Los eSports son hoy una industria global que mueve más de 2.000 millones de dólares al año, con previsiones de triplicar esa cifra antes de 2030, según datos de Statista. En España, aunque los números son más modestos, el crecimiento es sostenido: el mercado podría alcanzar los 150 millones de euros en 2025, impulsado por una audiencia que supera los 2,9 millones de seguidores, de los cuales un 36 % son mujeres, uno de los porcentajes más altos de Europa.
Para jugar la partida, y ganarla, Valencia cuenta con activos de primer nivel en su equipo organizados alrededor de un plan, la estrategia València Game City lanzada hace justo un año.
Valencia Game City: comunidad, talento e infraestructuras
Desde los recreativos, la mencionada Campus Party, los cibercafés ahora reconvertidos en salones de eSports, o la cita anual con Dreamhack (el mayor festival de videojuegos de España), Valencia cuenta con una numerosa legión de apasionados del gaming. Aficionados que, al calor de la democratización del streaming y el fenómeno influencers, se han convertido en legión.
Muchos de ellos deciden hacer de su pasión su forma de vida y cuentan en la ciudad con numerosos estudios en los que desarrollar su carrera, así como escuelas en las que formarse. Sobresale ESAT, que un año más destaca en el prestigioso ranking GAMEducation, en el que ha sido nombrada mejor escuela de videojuegos de España, número cuatro en Europa y cinco en todo el mundo.
La guinda a este cóctel la ponen el recién estrenado Roig Arena, un pabellón multiusos que es la envidia de Europa y cuya actividad va más allá de deporte o música, puesto que en los planes también está que pueda acoger grandes campeonatos internacionales de eSports.
Y, también, el desembarco de Microsoft en La Harinera con un centro de operaciones para el desarrollo y testeo a nivel mundial de tecnología aplicada al deporte, el entretenimiento y la salud.
VDS: el creador de Counter Strike como cabeza de cartel
Si Valencia tiene un plan para impulsar la industria del videojuego y los eSports, el evento innovador por excelencia de la ciudad no puede dar la espalda a esta estrategia. Así, la octava edición de VDS (Valencia Digital Summit) contó entre sus ponentes con la destacada figura de Minh Le, creador del legendario videojuego Counter Strike.
En su ponencia ‘No Plan, All Passion: The Story Behind Counter Strike, The Billion Dollar Game’, Le compartió cómo en sus ratos libres de universidad mientras estudiaba Informática desarrolló la base de Counter Strike hasta ser adquirido por el emblemático estudio Valve a principios de los 2000.
Al desarrollador canadiense se unieron, entre otros, speakers referentes del mundo de los eSports como Johannes Pfundmeier (Esports World Cup) o Chad Weeden (RIT Esports).
eSports en el mundo: una industria al alza que acelera con el boom deportivo
La industria de los eSports no solo crece en volumen de espectadores o ingresos, sino también en interés inversor. Un ejemplo reciente es la adquisición de Electronic Arts (EA) por parte de un consorcio liderado por el fondo soberano de Arabia Saudí (PIF), junto con Silver Lake y Affinity Partners, por 55.000 millones de dólares. La operación, una de las compras apalancadas más grandes de la historia, confirma la importancia estratégica que los videojuegos y el deporte digital tienen para los grandes capitales internacionales. Concretamente, los inversores privados han pagado un 25% más del precio en bolsa de la compañía para adquirirla y sacarla del mercado cotizado, un valor avalado por el rol de EA en la ‘next gen’ del deporte.
Este tipo de movimientos refleja una tendencia global: los videojuegos han dejado de ser mero entretenimiento para convertirse en una nueva economía del deporte, con sus propias estrellas, audiencias y circuitos profesionales. Marcas, patrocinadores y plataformas de streaming invierten cada vez más en ligas, equipos y torneos, en un fenómeno que combina espectáculo, tecnología y comunidad.
Los ingresos mundiales del sector seguirán creciendo a doble dígito durante la próxima década, impulsados por la profesionalización de los jugadores, la expansión del streaming y la integración de los eSports en eventos deportivos tradicionales.
Valencia, lista para pasar de pantalla
El desafío para Valencia pasa ahora por consolidar su posición en el mapa internacional. Competirá con ciudades de todo el mundo que ya cuentan con ligas profesionales y grandes sedes, pero parte con una ventaja: una estrategia clara, respaldo institucional, talento emergente y una comunidad apasionada.
Con la mirada puesta en atraer campeonatos internacionales, consolidar sus ligas locales y potenciar la conexión entre educación, tecnología y entretenimiento, Valencia está lista para convertirse en la capital mediterránea del gaming.
Porque, si algo ha demostrado esta ciudad, es que sabe jugar en equipo.




