Get your VDS ticket for Oct 21-22

1. VDS se ha convertido en uno de los grandes escaparates internacionales de Valencia. ¿Cómo está contribuyendo a posicionar la ciudad y qué papel puede desempeñar en el desarrollo de su industria tecnológica?

Durante años hemos trabajado para construir un ecosistema tecnológico sólido, conectando talento, universidades, startups, inversores y grandes empresas. Y creo que hoy estamos viendo los resultados. Ese ecosistema ha dado lugar a una industria de innovación y tecnología que desarrolla soluciones, crea empresas, genera empleo, atrae inversión y compite internacionalmente.

Y ahí VDS está jugando un papel importante. VDS consolida a Valencia como puente tecnológico entre Europa, Latinoamérica y EE.UU. Hoy somos capaces de reunir aquí a startups de todo el mundo, inversores estadounidenses, compañías latinoamericanas y grandes corporaciones internacionales, conectando mercados y generando oportunidades desde Valencia.

Tenemos talento, buenas universidades y centros de investigación, un tejido tecnológico cada vez más sólido y una ciudad con una enorme capacidad para atraer profesionales internacionales. No creo que necesitemos copiar el modelo de Londres, París o Berlín. Valencia tiene sus propias fortalezas y debemos aprovecharlas.

Para mí, el siguiente gran paso es conseguir que cada vez más compañías puedan crecer globalmente desde Valencia, manteniendo aquí sus equipos y centros de decisión. Para eso necesitamos seguir atrayendo inversión en fases avanzadas, talento y oportunidades de negocio internacionales.

 

2. VDS celebrará su novena edición los días 21 y 22 de octubre con una previsión de más de 12.000 profesionales de más de 120 países, después de generar 26 millones de euros de impacto económico en Valencia en 2025. ¿Hasta dónde aspira a crecer el evento y cuáles son sus prioridades?

Cuando miras lo que ha crecido VDS durante estos nueve años, la verdad es que impresiona. Hemos conseguido reunir en Valencia a algunas de las personas y compañías más relevantes del panorama tecnológico internacional.

Este año contaremos con más de 600 ponentes y líderes de 17 unicornios. Son cifras muy importantes, pero no queremos crecer simplemente por sumar asistentes.

A mí me interesa mucho más saber qué oportunidades se generan a partir de esos encuentros. Que un fundador pueda sentarse con un inversor al que normalmente sería muy difícil acceder, que una gran corporación encuentre una tecnología que necesita o que de una conversación salga un proyecto que siga avanzando meses después.

Los 26 millones de euros de impacto económico de la pasada edición demuestran también la capacidad de VDS para generar actividad en Valencia. Pero nuestra ambición va bastante más allá.

Queremos seguir elevando el nivel de quienes participan y, sobre todo, conseguir que las conexiones sean cada vez más relevantes. Creo que el siguiente salto de VDS no está tanto en ser más grande como en generar más inversión, más acuerdos y más oportunidades reales de negocio.

 

3. VDS reunirá a más de 800 inversores que gestionan conjuntamente más de 300.000 millones de euros en activos. Además, las startups participantes en 2025 estimaron captar más de 560 millones de euros de financiación tras el encuentro. ¿Cómo se consigue convertir esa concentración de capital en oportunidades reales de negocio?

Lo más importante no es conseguir que vengan muchos inversores, sino que puedan encontrarse con las compañías adecuadas.

Cada fondo tiene una estrategia, unos sectores en los que invierte, unos tickets y un momento de inversión. Y cada startup llega con necesidades diferentes. Algunas buscan financiación, otras clientes, socios estratégicos o entrar en nuevos mercados.

Con las grandes corporaciones sucede algo parecido. Muchas están buscando soluciones tecnológicas para problemas muy concretos que pueden encontrar en una startup.

En VDS trabajamos precisamente para acercar todos esos intereses y facilitar algo que tiene muchísimo valor para cualquier emprendedor: el acceso directo a personas con capacidad real para tomar decisiones.

Y hay que entender también que una inversión o un acuerdo empresarial no siempre se cierra durante el evento. Muchas veces una primera reunión da paso a meses de conversaciones y trabajo.

Pero cuando ese contacto termina convirtiéndose en un inversor que entra en una compañía, un nuevo cliente o una oportunidad de expansión internacional, ahí es donde vemos el verdadero valor de VDS.

 

4. La inteligencia artificial, la defensa, el sector aeroespacial, la energía, la salud o la movilidad estarán entre los grandes protagonistas de VDS 2026. ¿Dónde están surgiendo las oportunidades tecnológicas con mayor capacidad para transformar la economía?

Creo que estamos viviendo un cambio muy importante. Muchas tecnologías están dejando atrás la fase de experimentación y empiezan a tener aplicaciones reales en empresas e industrias enteras.

La inteligencia artificial es el ejemplo más evidente. Hace dos o tres años hablábamos fundamentalmente de sus posibilidades. Ahora la conversación gira alrededor de cómo incorporarla a los procesos productivos, automatizar tareas, desarrollar nuevos productos o transformar la forma en la que trabajamos.

Estamos viendo cómo la inteligencia empieza a convertirse en infraestructura. Ya no hablamos únicamente de herramientas aisladas, sino de sistemas que pueden cambiar el funcionamiento de compañías y sectores completos.

Y eso se vuelve todavía más interesante cuando la IA se combina con avances en robótica, nuevos sistemas energéticos, tecnologías duales o neurotecnología.

A todo ello se suma el contexto internacional. Europa necesita reforzar su capacidad industrial, desarrollar tecnologías críticas y avanzar en autonomía estratégica para ser más competitiva y resiliente.

Yo creo que muchas de las grandes oportunidades de los próximos años van a estar precisamente ahí, en compañías capaces de convertir todos estos avances tecnológicos en soluciones reales que puedan llevar al mercado y escalar.

 

5. La VDS Startup Competition ha recibido un récord de 1.560 candidaturas de 87 países, con 25 startups seleccionadas para la final. ¿Qué diferencias observa entre los proyectos que llegan hoy a VDS y los de hace unos años?

Sobre todo veo más ambición internacional y una mayor madurez empresarial.

Hace unos años era bastante habitual encontrar proyectos tecnológicos muy buenos que todavía estaban pensando cómo salir de su mercado de origen. Ahora vemos equipos que prácticamente desde el principio están desarrollando sus soluciones para competir globalmente.

También están abordando problemas mucho más complejos, con tecnologías avanzadas aplicadas a salud, energía, inteligencia artificial, ClimateTech o sistemas de uso dual.

Y hay algo que me parece especialmente positivo. Los emprendedores son cada vez más conscientes de que tener una buena tecnología no garantiza construir una buena empresa. Hay que encontrar clientes, vender, contratar talento, financiarse bien y saber competir fuera.

Creo que eso demuestra cómo ha madurado el emprendimiento tecnológico. Hoy vemos startups que combinan una gran capacidad de innovación con una visión mucho más completa de lo que significa crear una compañía capaz de crecer.

Y eso es precisamente lo que buscamos con la competición: identificar proyectos con un enorme potencial y acercarlos a los inversores y grandes empresas que pueden ayudarles a dar el siguiente salto.

 

6. Carl Lewis será el principal ponente de una edición en la que también participarán referentes de NVIDIA, IBM, Spotify, AstraZeneca, Rolls-Royce o LG Technology Ventures. ¿Qué busca VDS al reunir a líderes de ámbitos tan diferentes?

Para mí, la presencia de Carl Lewis tiene algo especial. Era mi ídolo cuando era pequeño. De hecho, empecé a correr y a practicar salto de longitud por él. Si alguien me hubiera dicho entonces que cuarenta años después lo tendríamos en VDS, no me lo habría creído.

Es una figura extraordinaria. Nueve oros olímpicos y el reconocimiento como World Athlete of the Century. Su trayectoria representa algo que va mucho más allá del deporte: qué hace falta para alcanzar la excelencia y mantenerla durante años al máximo nivel. Y creo que hay aprendizajes de esa experiencia que pueden trasladarse perfectamente al mundo empresarial.

Junto a él tendremos directivos y expertos de NVIDIA, IBM, Spotify, AstraZeneca, Rolls-Royce o LG Technology Ventures, entre muchas otras compañías. Personas que están desarrollando tecnología, transformando grandes empresas o tomando decisiones de inversión.

Una de las cosas que más me gustan de VDS es que conseguimos reunir a personas que difícilmente coincidirían en otro contexto. No queremos que cada sector se quede hablando únicamente de sus propios retos. Lo interesante es cruzar experiencias, conocimientos y perspectivas diferentes.

A veces una oportunidad aparece cuando alguien descubre cómo se ha resuelto un problema en otra industria, o cuando una gran compañía conoce una tecnología que nunca había considerado aplicar a su negocio. Esa capacidad para conectar mundos distintos es una de las cosas que hacen especial a VDS.

 

7. Este año el Gobierno de España ha declarado VDS Acontecimiento de Excepcional Interés Público. ¿Qué supone este reconocimiento y qué nuevas posibilidades abre para el futuro del proyecto?

Es un reconocimiento muy importante porque pone en valor la trayectoria que hemos construido durante estos años y el impacto que VDS tiene ya para España.

Pero lo que más me interesa es qué podemos hacer ahora con eso.

La declaración contempla incentivos fiscales para las colaboraciones que cumplan los requisitos establecidos, lo que abre nuevas posibilidades para implicar a empresas y entidades privadas y construir alianzas más ambiciosas y estables a largo plazo.

Eso puede ayudarnos a atraer nuevos socios internacionales, reforzar la participación de grandes corporaciones y seguir desarrollando VDS.

Y aquí hay algo importante. Para nosotros no tendría demasiado sentido aprovechar este reconocimiento únicamente para organizar un evento tecnológico internacional más grande cada mes de octubre.

Lo interesante es que sirva para fortalecer las relaciones internacionales de Valencia, atraer nuevas empresas e inversiones y generar proyectos que tengan continuidad durante el resto del año.

Queremos que VDS siga creciendo, por supuesto, pero sobre todo que su contribución al desarrollo de la industria tecnológica valenciana sea cada vez mayor.

 

8.“ GENESIS. Origin of What’s Next ”es el lema elegido para VDS 2026. Si dentro de cinco años echamos la vista atrás, ¿qué tendría que haber ocurrido para considerar que esta edición ha marcado un verdadero punto de inflexión?

A mí me gustaría que dentro de cinco años pudiéramos señalar empresas, inversiones y proyectos concretos y decir que una parte importante de su historia empezó en VDS 2026.

Y tenemos motivos para pensar que eso es posible, porque ya hemos vivido casos así.

Hemos visto startups que conocieron en VDS a inversores que después fueron fundamentales para su crecimiento y que hoy son compañías globales. También empresas internacionales que descubrieron Valencia gracias a VDS y decidieron establecerse aquí, con casos que van desde el traslado de una sede desde San Francisco hasta la apertura de equipos y nuevos proyectos en la ciudad. Y fondos de inversión que empezaron viniendo al evento y acabaron teniendo presencia permanente en Valencia.

Para mí, esas historias representan mucho mejor el impacto de VDS que cualquier cifra de asistentes.

GENESIS habla precisamente de eso, de los comienzos. De una tecnología que empieza a desarrollarse, de dos personas que se conocen y deciden crear algo juntas o de una empresa que encuentra aquí la oportunidad que necesitaba para dar el siguiente paso.

Y conecta muy bien con lo que queremos para Valencia: que cada vez más compañías internacionales nos elijan para desarrollar sus proyectos y que las empresas que nacen aquí puedan convertirse en referentes globales.

Si dentro de cinco años podemos identificar nuevas historias de éxito y decir, con nombres y apellidos, que todo empezó en VDS 2026, habremos hecho bien nuestro trabajo.

Porque, al final, el verdadero legado de VDS no es únicamente lo que sucede durante esos dos días, sino todo lo que empieza a partir de ellos.

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