Valencia llevará a fase piloto dos de las soluciones seleccionadas en el City Resilience Hack, el hackathon internacional impulsado por la ciudad de Tallin y Tehnopol en colaboración con Valencia, Helsinki, Dnipro y Lviv. El encuentro, celebrado los días 24 y 25 de septiembre en Tallin, reunió a 37 equipos de 10 países y 120 participantes para desarrollar soluciones aplicadas a retos reales de resiliencia urbana.
Commu App y Resilient Europe, ambas procedentes de Finlandia, han sido las dos propuestas seleccionadas para desarrollar pilotos en Valencia. Los equipos han recibido 30.000 y 20.000 euros, respectivamente, para avanzar en la implementación de sus soluciones y probarlas en un entorno urbano real.
Las dos propuestas responden a ámbitos especialmente relevantes para la ciudad: la capacidad de activar y coordinar redes de voluntariado ante una emergencia y la preparación de la ciudadanía frente a fenómenos extremos como el calor. Los pilotos se alinean además con uno de los retos en los que trabaja el i-Team de València Innovation Capital para reducir la vulnerabilidad de las personas mayores de 60 años y las personas con discapacidad ante crisis climáticas y desastres.
Valencia estuvo representada en Tallin por una delegación integrada por miembros del i-Team de València Innovation Capital, Fundación Felisa y Startup Valencia, que participaron como mentores y miembros del jurado encargado de analizar las soluciones desarrolladas durante el hackathon.
Por parte de Startup Valencia, Karlos Rivera, asesor estratégico y enviado especial de la organización, ha participado en el desarrollo de la iniciativa y en la conexión entre el ecosistema tecnológico valenciano y los equipos y agentes internacionales involucrados en el programa.
Dos soluciones para anticiparse y responder ante situaciones de crisis
Commu App ha desarrollado una plataforma que permite conectar de forma rápida y segura a personas voluntarias con quienes necesitan ayuda durante una emergencia. La herramienta facilita la coordinación de redes vecinales y recursos comunitarios y permite identificar capacidades disponibles en los barrios para poder activarlas cuando sea necesario.
La propuesta busca reforzar estas redes no solo durante una crisis, sino también antes de que se produzca. Su piloto en Valencia permitirá testar cómo adaptar y movilizar estos recursos de forma coordinada durante y después de una emergencia.
Resilient Europe, por su parte, combina una aplicación y un asistente virtual para ofrecer información y apoyo a la ciudadanía antes y durante situaciones de emergencia. Durante el City Resilience Hack, el equipo adaptó la solución al contexto valenciano, con especial atención a la preparación frente a episodios de calor extremo y a la protección de las personas más vulnerables.
El piloto permitirá explorar cómo este tipo de herramientas pueden ayudar a anticipar necesidades, facilitar el acceso a información relevante y mejorar la adopción de medidas preventivas frente a diferentes situaciones de crisis.
En total, el City Resilience Hack reconoció a siete equipos: Commu App, Resilient Europe, Supersight, Sillan, Fanera, LifesaverSIM y Q-Responsify. Las soluciones abarcan ámbitos como la coordinación del voluntariado, la preparación frente a riesgos climáticos, la gestión de refugios, la monitorización de infraestructuras, los servicios de emergencia, los primeros auxilios y la coordinación de recursos críticos.
Valencia conecta su ecosistema tecnológico con otros polos de innovación europeos
La participación en el City Resilience Hack forma parte del trabajo de Startup Valencia para conectar el ecosistema tecnológico valenciano con otras ciudades y hubs internacionales y generar nuevas oportunidades de colaboración para startups, profesionales y talento especializado.
Startup Valencia ha participado en la iniciativa desde su organización, acercándola al ecosistema emprendedor y tecnológico de la Comunidad Valenciana y conectando el programa con equipos multidisciplinares capaces de trabajar sobre los retos planteados por las ciudades participantes.
El City Resilience Hack permite trasladar esa colaboración al terreno práctico: identificar desafíos urbanos concretos, trabajar directamente con las ciudades y convertir soluciones tecnológicas en pilotos que puedan probarse en entornos reales.
La colaboración con Tallin refuerza además la relación entre ambos ecosistemas y un modelo de innovación urbana basado en la experimentación, el intercambio de conocimiento y la cooperación entre administraciones, startups, empresas y talento tecnológico.



